Al concluir la reunión de Quito, el Grupo de Río, que no constituye en sí una organización oficial de Estados, sino apenas una brújula para cada uno de los participantes, evidenció cierta estrechez en su ideología y sus fines, y a pesar de ello significó una crítica espontánea a las relaciones interamericanas, a la OEA…
Alguien dijo alguna vez: gobernaremos desde la oposición. Al fin, la frase se convirtió en realidad. Hoy se gobierna desde la oposición y se hace oposición desde el propio gobierno.